Consumismos diversos

¿No lo huele, señora? Sí, apesta a Navidad. Pero lo lleva haciendo desde primeros de noviembre, cuando las grandes superficies desempolvaron las cajas del turrón del almacén y las comenzaron disimuladamente a colocar entre los plátanos y las patatas. Ese es la punta del iceberg, que se descubre en su infecta inmensidad cuando aparecen las guirnaldas, el tafetán rojo y los execrables villancicos por el hilo musical. Para cortarse las venas varias veces o exiliarse a Kenia, donde por no tener, seguro que no tienen ni Navidad. Nunca la miseria fue tan provechosa.

Admito que la Navidad es un muy mal momento para los que nacimos, crecimos y moriremos consumistas. Porque el deleite de pasear entre estanterías y mostradores se ve afectado por la peste navideña. Casi como si nos encontráramos en mitad de un vertedero y la basura impregnara con su mal olor todo lo que nos rodea. Aparecen esos intrusos que se cuelan en la sección de librería, para los que un libro no es más que un objeto a envolver en papel de regalo para que otra persona le encuentre alguna utilidad. Y los ves aproximarse al dependiente, preguntándole por el más vendido, a ver si así acierta. Nunca nadie dijo que el criterio de la mayoría fuese peor que el de un analfabeto. Tampoco mejor, añado.

¿Pero qué me dice, señora, de la niña caprichosa? Es un clásico de las navidades. Le ve un abrigo a una amiguita y se encapricha de él, como una embarazada en periodo de antojos. Sus papás le hacen ver que ese abrigo ya tiene dueña, y que no es ella. A cambio, parece que rebuscando en el fondo del armario, le regalan otro, y la tierna niñita sonríe feliz con su nueva prenda. Pero la ilusión le dura dos días, porque en cuanto que su amiguita tira al contenedor el abrigo, allá que va la caprichosa a hurgar para rescatarlo y enfundárselo, despreciando el regalo paterno. Puede que luzca mejor, pero va a tardar en quitarle el olor a podrido.

Menos mal que estas son simples metáforas del mundo consumista y no de las actitudes de los seres humanos, ¿verdad señora?

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s