Organizar

Se levanta uno con el día tonto, y como reservar hoteles sale gratis (hasta tres días antes de la fecha), se organiza las excursiones restantes de aquí a lo que queda de año. Se busca la ganga, la oferta, el precio irresistible y la ubicación más céntrica. Todo, combinado en un equilibrio perfecto con una función de ópera aquí y otra allí, calculado según llegadas de aviones y salidas de trenes, el horario del autobús que te deja o te recoge y si el panadero del barrio pasa ese día o el siguiente. El arte del alfiler, el talento inútil de la programación etérea, la ensoñación viajera. Viajar se ha convertido en nuestra huída de la realidad, cansados como estamos de verlo todo en distintas gamas de negro. Y en ese momento de la reserva, del cálculo de vuelos, se genera ese poquito de ilusión, esa mínima alegría que nos vale para imaginar que siempre nos quedará París, Venecia, Roma, Florencia, Munich o Berlín, aunque Ilsa ya no resida allí.

2 comments

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s