Nada

Hoy no tengo nada que decir. Lo más sensato sería, por tanto, no decirlo. Y como lógica consecuencia, no debería tampoco gastar palabras. Pero como estoy leyendo un libro con Freud como protagonista (que no suyo), bien podría optar por sentarme en mi propio diván, desdoblar mi personalidad (no sería difícil convertir a mi ego en psiquiatra y quedarme yo con el rol de paciente) y autopsicoanalizarme. La pregunta es, ¿necesita el ciberespacio padecer los tormentos que surcan mi cabeza? ¿A quién le puede interesar si en este cerro hace sol o sigue lloviendo por tercera semana consecutiva? ¿Va a dejar usté la olla del puchero, querida señora, para dedicarle un mísero minuto a mis tonterías? Ya le digo yo que no merece la pena. Porque en el fondo, a cada uno nos parece que nuestras miserias son las más trascendentes, las más dramáticas, el colmo de la angustia vital. No deja de ser lógico, porque nadie mejor que uno mismo conoce sus problemas. Ocurre que en el instante siguiente en que ponemos un pie en la calle, tomamos conciencia de nuestro entorno y sus circunstancias, toda nuestra carga de plomo se convierte en paja. Sí, el peso es el mismo, pero la espalda duele menos.

Llegados a un punto en el que nuestras agitaciones ya no son tempestades huracanadas (o ciclogénesis explosivas) sino mera brisilla tropical, uno se siente más liviano. Hasta que vuelve a su casa, y en los cristales vuelve a retumbar el viento y golpear la lluvia. Al carajo la perspectiva, bienvenida la olvidada miseria. Conclusión: en la calle, las penas lo son menos. Consecuencia: los pobres sin recursos están condenados a pelearse con sus fantasmas entre sus cuatro paredes.

Y a pesar de toda esta parrafada, sigo sin tener nada que decir. Sospecho que me he retraído respecto a mi relación con este blog. Lo que hace siete años era sinceridad descarnada ahora se han convertido en reflexiones muy matizadas, en escuetas notas al pie. No sé si eso significa que estoy traicionándome a mí mismo. O que me hago viejo. Al menos nos queda la música.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s