Expiación

El muy cristiano término del pecado requiere de necesaria expiación para el perdón. La fórmula parece clara, diáfana. Pero la compensación no puede darse en cualquier momento, sino que necesita de la oportunidad exacta. O lo que es lo mismo, no puedes intentar arreglar la batería del coche cuando lo que se ha estropeado es el carburador. Dicho lo cual, se plantea la necesidad de encontrar la situación, el concreto punto de la línea temporal para reparar el tropiezo y procurar la compensación que restablezca el orden normal de las cosas. Sobre todo porque en estas épocas invernales, se corre el riesgo de que el frío condense el humo y se evapore sin dejar rastro. Las reacciones químicas nunca fueron lo mío, lo admito. Pero las notificaciones por embargo le hacen a uno aprender sobre la marcha.

Así pues, habrá que echar mano del calendario, y pedirle clemencia para la sincera expiación de las faltas, bien por acción o, lo que a veces es peor, por omisión. La voluntad de enmienda está asegurada.

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