Secos

Sin duda en un exceso de petulancia, he llegado a considerarme por momentos el único tio sensato de Galicia. Sequía, lo llamaban. La “seca”, en el gallego original. Y luces de alarma por todas partes, porque algunos embalses estaban en porcentajes mínimos, porque algunos chalados aprovechan para quemar el monte, porque los chamarileros de la zona vieja no venden paraguas ni chubasqueros a los turistas, porque las vacas entristecen y dan menos leche al pastar en prados sin humedad… Por momentos, alguno enarboló la bandera del cambio climático y a punto estuvo de dibujar el panorama que Stephen King reflejó en “Apocalipsis”. Todo esto a mí, personalmente, me causaba bastante estupor. ¿Alguien podía pensar que metidos de lleno en el otoño no iba a caer una mala gota en este Finisterre? Dos días después de llamar al zafarrancho de combate contra la sequía, ¡toma temporal! Si es que no aprenden, leñe…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s