Abandonado

Acabo de descubrirme huérfano, perdido en un desierto sin sonidos, abandonado por el rock. Cara de cierta tristeza se me ha quedado tras escuchar el nuevo disco de Marea, mi antaño banda de cabecera y que ha puesto música al grueso de mis años en Compostela desde que una buena amiga me los descubrió. Porque he escuchado un rock predecible, característico del Kutxi y los suyos pero de inventiva baja, de una mediocridad palmaria. Y me invade una profundísima pena, porque eran mi último asidero después del naufragio del “Material defectuoso” de Extremoduro, que tan frío me dejó tras el subidón de su anterior “Ley innata”. Sin mis esencias, la herida rockera cauteriza y las guitarras furiosas me expulsan de este planeta que tanto disfruté recorriendo en mis años mozos.

En el desamparo rockero, del que por ahora parece salvarse el trovador Sabina, me tocará vivir durante un tiempo. Duro destierro sin músicas paliativas. Será cosa de esperar el cambio de estación.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s