Lo ajeno

Publio Terencio escribió hace una infinidad de siglos algo así como Homo sum, humani nihil a me alienum puto, algo así como "Hombre soy; nada humano me es ajeno". A mi sí, debo decir. Esta poco noble profesión le acerca a uno tanto a las miserias de la raza que acaba escamado, desmotivado y achicharrado ante la cochina realidad. Pero hay oasis. Hoy me encuentro en uno, compartiendo felicidad que no es mía, pero que lo es de alguien próximo y que ha logrado una meta vital, uno de esos objetivos que definen la existencia de una persona. No es necesario dar más datos. Y sé que no va a leer estas líneas, porque ni sabe que existen. Tan sólo necesitaba expulsar la excitación y satisfacción contenida tras tanto tiempo de espera. Sea una enhorabuena sincera esta que escribo, porque por un minuto, su éxito me ha dibujado una enorme sonrisa de alegría. Volvamos al desierto.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s