Números

Un tipo inglés dice haber tardado 26 años en completar el cubo de Rubik. Yo creo tenerlo extraviado por casa de mi abuela paterna, por algún cajón en el que trastearon en los últimos años mis primos más pequeños, y fijo que con alguna pegatina perdida. Esta es la excusa, la muletilla, para hablar de los auténticos pirados que manejan ese cubo con una docilidad increible. Es gente que ha convertido los movimientos de un juguete en una fórmula matemática, que han reducido sus caras y sus cuadrados a simples números con los que encuentran soluciones en el menor tiempo posible. Eso, sumado a que la lectura apasionada de "El Ocho" me ha desvelado que hay gente que es capaz de transforma cualquier expresión de la naturaleza en algoritmos, secuencias y dígitos. Y que ya los hubiera antes de que se inventara la calculadora, ya me fascina sin medida y me provoca una admiración total. Toda persona que se zambulle entre físicas y matemáticas y no se ahoga sino que es capaz de convertirse en Esther Williams o Michael Phelps, sabe que posee mi respeto infinito. Así de generosos somos los de letras, los que para expresarnos no tenemos la habilidad siquiera de sumar dos y dos, sino que estamos obligados a gastar párrafos y párrafos que a veces no llegan a ningún sitio. Porque, en ocasiones, hay cosas que no pueden verbalizarse. Ni siquiera con números. Y a veces hasta una mirada sabe a poco.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s