Musicas incómodas

Oh sorpresa, están retransmitiendo el Rock in Rio (pero en Madrid, no en Janeiro, así que ya me explicarán el nombrecito) por La 2 de TVE. Que un canal público se moleste en emitir música en directo me parece un propósito loable. Llegan tarde, por otro lado. Y ya que están, podrían hacer lo propio con las óperas del Teatro Real o el Liceu, o los Toros, que todo a partes iguales componen la cultura de nuestro país. Pero con el Rock in Rio este parece que se ha descubierto la pólvora con los festivales de música. Como si no hubieran existido antes del macrochiringuito éste donde van a pasar ilustres de la talla de Shakira, Alejandrito Sanz, El Canto del Loco o los pelanas del Tokio Hotel. En descargo del festival diré que también están en cartel Police, Amy Winehouse, Manolo García o Neil Young, así que descubrimos que el que programó el evento padece un transtorno bipolar severo. Lo que me molesta es que sólo hagan un hueco en su programación a los cantantes guapos de pop, a los niños buenos que ocupan las radiofórmulas, a los políticamente correctos, a los que van de marca y tienen fans repeinaditos y niñas monísimas que se pintan mensajes de amor en la cara.
 
Porque hace diez años surgió en España el primer gran festival de rock, el Viña, en Villarrobledo. Y edición tras edición se dan cita allí los primeros espadas del sonido rock de este país. Hasta el punto de que en el último, celebrado en mayo, se juntaron hasta 100.000 individuos allí dando botes con el mejor ruido en nuestra lengua. Pero estos no merecen salir en televisión. Son incómodos. Dicen frases incorrectas, llevan unas pintas desagradables, no ayudan a Ralph Lauren ni a Tommy Hilfiger a vender más polos, maldicen en el escenario y gritan, sobre todo gritan, a unos fans poseídos que sienten su dura música. Los rockeros no merecen la televisión. Ellos deben conformarse con la marginalidad (bendita marginalidad), con su expulsión de los circuitos convencionales, con diminutos círculos de distribución para que sus canciones se escuchen y las salas de conciertos más sucias para dirigirse a sus seguidores. Gracias a ellos se mantiene la pureza del rock. ¿Que no mueven masas? Extremoduro, en esta gira retorno tras varios años de ausencia, está arrasando en taquilla y colgando el "no hay billetes" en todas sus actuaciones, algo que en España apenas logran unos pocos. Marea, Reincidentes, Barricada, Rosendo y otros muchos forjan un sonido bastante más auténtico que las baladitas pop previsibles, ñoñas y tópicas de mucho figurita de este Rock in Rio. Llámenlo mejor "Pop in Rio", porque al rock no le han invitado. Ni falta que le hace. Larga vida!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s