Flashes

Este es un post sin sentido. Fruto de una mente desordenada, y ahora mismo sobria y sin rasgos aparentes de resaca. Se me ha ocurrido escribirlo porque es la mejor manera de que alguien pueda entender qué pasa en la azotea del Quillo en un momento cualquiera. Navego por Internet. Sin rumbo definido. En silencio. No oigo música, y ya es raro, porque es un placer que el día que deje de disfrutar hará mi vida muy miserable. Tropiezo con un fotolog. Fotos de una boda. ¿Cómo serán las bodas de mis amigos? ¿Acaso me invitarán? ¿Me quedan amigos que siquiera se acuerden de mi para invitarme a una boda cuando durante cuatro años de facultad en Madrid ni se molestaron en saber qué tal me iba? ¿Es eso fruto de que no sé cuidar a mis amigos o que simplemente es gente que no merecía la pena? Bueno, si ahora tengo gente que no conozco necesariamente desde el instituto y que se acuerdan de mandarme un simple sms de cumpleaños porque les apetece, igual la primera afirmación anterior no es válida del todo. Cambio de página. IMDB. ¡Pulp Fiction! Me apetece verla, escucharla con sus diálogos ágiles y únicos. Qué bueno era Tarantino y la de porquería que hace últimamente. Debería cenar. Creo… no, tengo que gastar una carne que compré hace dos días. A la plancha con unos tomatitos en rodajas, que las patatas engordan. Por cierto, que hoy compré para hacer un puchero en Chez Alonso el próximo domingo. Cuando me pongo cocinillas…
 
Y hoy no salgo. Ni ansiedad, ni sed, ni ganas. Aunque llamen el mismísimo Belcebú y su ayudante, hoy será mi primer viernes en ¡¡meses!! que no salgo de copas. Tranquilos todos, que salí el miércoles. Y qué noche. A veces creo que la vida hay que beberla a sorbos pequeños, porque si no la botella se acaba pronto. Pero otros soy más de darle tragos intensos, porque quien no arriesga no gana, y en el riesgo está el placer. Las sensaciones fuertes son las que nos hacen sentirnos vivos. Las otras sólo acreditan médicamente que lo estamos. Pero entre un tipo que no juega y uno en coma, la única diferencia es la sonda para orinar. Hablando de comatosos, acabo de enterarme de un caso. No conozco al tipo, pero el dilema es el de su novia, que no sabe si debe salir para olvidarse del trauma o permanecer fiel. Y su pobre madre ya perdió otro hijo en un accidente. Dos hijos perdidos en la carretera. Bufff. ¿Se puede medir la pena? ¿Se puede curar? ¿Qué sentimiento puede atenazar a una persona cuando nada de lo ocurrido podría haberlo evitado, ni previsto?
 
Quedo vacío. Bueno, se me ocurren otras cosas, como una decepción y media que me estoy llevando en este puente. Aunque a decir verdad, la media me da exactamente igual (choca lo estridente que fue, no el fondo de la misma). Y la entera… más vale que la remedie de quien depende, ahora que ha vuelto a Galicia temporalmente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s