Tener y no tener

Por más que intentamos que nuestra vida sea simple, sencilla, casi estúpida en cuanto a complicaciones y nudos, ésta nos da la espalda. Somos seres caprichosos los humanos. Deseamos aquello que no tenemos, y una vez lo conseguimos, dejamos de desearlo hasta que lo perdemos y volvemos a desear. Tener y no tener. Son círculos viciosos, posesivos, maniáticos. Tan sólo hay una cosa buena, y es que llegamos a establecer prioridades. Nunca deseamos dos cosas con la misma intensidad. Queremos una cosa por encima de las demás, y luego hay otros pequeños antojos menores, que no por tenerlos todos llenarán el vacío de nuestra principal ansia. Al menos en eso somos honestos. Tener y no tener. Es una película de Howard Hawks, donde se conocieron Bogie y Bacall, y comenzó una historia de amor que acabó en tres películas más, un hijo y una leyenda. Acabo de transitar por la sexta temporada de los Soprano. Vuelve a dejarme indiferente. O quizás juega con el espectador, preparándole para el grand finale de la última entrega, que al parecer defraudó en su estreno norteamericano. Tener y no tener. ¿Qué valor tienen las palabras? Es decir, ¿pueden explicar cualquier cosa? ¿Existen las palabras adecuadas para expresar situaciones con escrupulosa exactitud? A veces pienso eso, que la palabra es el poder máximo, y que cuando no conseguimos nuestro objetivo es que no hemos empleado las adecuadas. Eso luego es trasladable, para los que nos dedicamos al noble oficio de escribir cosas que otros leen, a una sensación de fracaso, por ser incapaces de alcanzar la excelencia, de fallar en la comunicación del mensaje. Tener y no tener. Todo en esta vida es poder. Poder hacer, poder decir, poder tener. ¿Las palabras se prostituyen? Es decir, ¿emplear palabras para situaciones extremas en coyunturas vulgares las devalúa, les resta valor, las empobrece? ¿O solo son una mentira más? ¿Las palabras valen por sí solas o necesitan ir acompañadas de hechos? ¿Qué vale más? ¿Qué echamos más en falta, palabras o hechos? Demasiados pensamientos, demasiadas ideas, demasiadas cosas. Tener y no tener. En la peli tenía un cameo el cantante Hoagie Carmichael, que interpretaba a un pianista en mitad de una isla caribeña. Creo que la historia original era de Faulkner. ¡Vaya adaptación hizo de El Sueño Eterno! Creo que necesito a los clásicos. Junto a un buen vino, suave, de esos que ganan con el tiempo. Con su color, su textura, hhmm… Vino. Me encanta el vino. Tinto. Me gustó siempre, creo, aunque a veces me dejara ir y probara blancos o rosados. Como el vino tinto nunca hubo nada igual. Ni siquiera el JB. Tener y no tener. Mi corazón pertenece al vino. Es noble, hasta que abusas y te deja mala resaca. Durante mucho tiempo hubo un tinto gallego joven, crianza, que se bebía bien. Mencía. Esa misma cosecha ha dado ahora un reserva excelente. 2004. Tener o no tener. Mi bodega esta vacía. Necesito vino.
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