Defectos, virtudes, y personalidades

Nuevo ejercicio de introspección, a la espera de que no me resulte tan estruendoso como el anterior. Miro hacia dentro de mí, y veo a una persona que conjuga virtudes y defectos. No enumeraré las primeras, porque podría parecer petulante, y quienes me conozcan supongo que ya las conocerán (o no). Pero atendiendo a las segundas, anoto la falta de modestia, la presunción, la paulatina prepotencia, la desconfianza, el egocentrismo, y ese espíritu cascarrabias que no se apaga el muy cabrón así lo hundan en el océano. Entonces formulo la siguiente pregunta, ¿hasta qué punto el equilibrio de virtudes y defectos no es el núcleo de nuestra personalidad? Es decir, ¿dejaría yo de ser yo (¿?) si no tuviese esos defectos y añadiera nuevas virtudes? ¿El ser humano es lo que parece y aparenta o como realmente se comporta? Igual los defectos tienen su aquel siempre que no se den en un grado excesivo y sirvan para poner color a una personalidad. Igual esto es una autojustificación para explicar porque ciertas cosas no me salen como quiero. Igual es un mero ejercicio para decirme "nene, que bien escribes" y no vale una mierda todo. Bullen demasiadas sensaciones en esta última semana, así que no sé si decir si esta reflexión nace de un momento bajo o en pleno subidón. Cada uno que piense lo que quiera.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s