Mal acaba lo que mal empieza

En su afán racionalista, mi padre siempre justifica con algún argumento las circunstancias de la vida. No cree en la mala suerte, y piensa que si algo ocurre, es porque confluyen situaciones de un determinado signo que así lo exigen. Claro está que cuando habla de fútbol, nunca tiene en cuenta al señor de negro. Y además, porque en el deporte no siempre gana el que más méritos muestra.

Y así fue el derbi de ayer. A ratos muy entretenido, a ratos una ensalada de patadas. Ninguno fue mejor, pero se lo llevaron los de verde, diez años después, y lo celebraron como si hubieran ganado la Champions. Dejales, que también tienen derecho a ganarnos de vez en cuando. Y una vez cada diez años no está mal como estadística.

Pero más allá de eso, lo jodido aquí es que es el broche perfecto para una semana de perros, que borraría del calendario si pudiera. Entre la "cena de la concordia", el rollo judicial, el coche y lo de siempre, tengo lo justo para agarrarme una buena depre, de esas que acaban con tu culo en el sofá, viendo teletiendas, y comiendo helado de chocolate a cucharadas soperas. Pero descuida, que aun queda hoy domingo. Sería injusto no brindarle a este bonito día la oportunidad de aportar un nuevo granito de arena a esta semana de infortunio. Para que luego me venga quien yo me sé a racionalizar mis desgracias. Si es que…

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s